Este año como todos, hemos dedicado una parte de nuestra jornada a recordar que nuestra comunidad tiene un día, un estatuto, una bandera; unos símbolo y ¡como no! un himno, que cada año lo interpreta algún miembro de nuestra comunidad educativa.
Este año la pandemia ha impedido otro tipo de acto y nuestro típico desayuno andaluz se ha quedado en una tertulia entre grupitos de compañeros con mascarilla y bocadillo casero.





























